Los 7 errores que se repiten con la freidora de aire
Si algo no te sale bien, es casi seguro uno de estos. Los tres primeros explican el 90 % de los casos.
1. Amontonar la comida
Es el error número uno con diferencia. Una freidora de aire no fríe: mueve aire muy caliente alrededor de la comida. Si las piezas se tocan o se apilan, hay zonas donde el aire no llega, y esas zonas salen blandas y húmedas mientras las de arriba se doran.
La regla: una sola capa y sin que se toquen. Si no cabe, dos tandas. Tardas cinco minutos más y la diferencia es abismal.
2. No agitar a mitad
El aire circula, pero la comida no se mueve sola. Lo que toca la cesta se dora distinto de lo que queda arriba. Sacar la cesta y agitarla a mitad de tiempo cuesta cinco segundos y empareja el resultado. Con piezas grandes, dales la vuelta en vez de agitar.
3. Cero aceite
Que no haga falta freír no significa que el aceite sobre. Una cucharadita repartida, o un pulverizador, cambia por completo el dorado de verduras, patatas frescas y garbanzos. Los congelados ya llevan el suyo: esos no lo necesitan.
Un apunte: no uses sprays de aceite en aerosol comerciales. Muchos llevan lecitina y propelentes que se pegan al antiadherente y lo van arruinando. Un pulverizador rellenable con aceite normal hace el mismo trabajo.
4. Meterla llena de humedad
Las alitas recién lavadas, el tofu sin prensar o las patatas después del remojo llevan agua por fuera. Mientras esa agua se evapora, la superficie no puede dorarse: primero hay que gastar toda la energía en hervirla. Pásales papel de cocina antes y ganas cinco minutos y mucho crujiente.
5. Cocinar cosas muy grasas sin vaciar la bandeja
Bacon, panceta, salchichas o muslos de pollo sueltan bastante grasa. Cuando esa grasa cae al fondo y sigue calentándose, empieza a humear, y ese humo sabe a quemado en la comida. Si vas a cocinar algo graso mucho rato, para a mitad y vacía lo que haya caído. Un dedo de agua en la bandeja de abajo también evita el humo.
6. Papel de horno mal puesto
El papel de horno se puede usar, pero nunca con la freidora vacía y nunca sin peso encima. El ventilador lo levanta, lo pega a la resistencia y arde. Ponlo solo con la comida ya encima, y que no tape los agujeros de la cesta: si tapas la ventilación, has convertido tu freidora en un horno malo.
7. Esperar que haga cosas que no hace
Hay comida que no funciona, y no es culpa tuya:
- Rebozados líquidos (tempura, tipo pollo con buttermilk). El aire los desparrama antes de que cuajen. Necesitan aceite de verdad.
- Queso suelto. Se derrite y se cuela por los agujeros.
- Hojas ligeras como espinacas o kale sin fijar: el ventilador las manda contra la resistencia.
- Arroz o pasta secos. Necesitan agua, y aquí no hay.